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Hábitos Noticias

Una App “que reutiliza” los alimentos.

Grupo Lucas agosto 13, 2018
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Según los más recientes datos del Ministerio de Agriculturalos españoles desperdiciamos en 2016 un total de 1.245,9 millones de kilos de comida. Si el dato ya es de por sí preocupante, el propio estudio oficial va más allá: de toda esa comida que se fue a la basura, más del 85 % eran alimentos sin preparar. De hecho, algunos de los alimentos son descartados por su aspecto: los feos quedan fuera de la selección.

Tiramos las sobras de la cena, fruta o un producto que ha sobrepasado su fecha de consumo preferente,  un gesto tan cotidiano que puede llegar a parecer inofensivo. Pero lo cierto convierte a los hogares en los responsables del 50% del desperdicio de comida.

Se trata de una aplicación que puede ser usada por cualquiera de nosotros, incluyendo cafeterías o restaurantes, para evitar el desperdicio diario de lo que no venden.

Sus inicios fueron en el Reino Unido, donde comenzaron con una aplicación y un sitio web basados en la ubicación de los usuarios, listar y publicar una foto de los alimentos no deseados para compartirlos con otras personas en el mismo vecindario. Es decir, comida que de otra manera podrías tirar a la basura.

Las creadoras de esta aplicación, Olio, son Saasha Celestial y Tessa Cook, quienes pensaron en una forma de aprovechar toda la comida que se desperdicia y cuidar el planeta. La aplicación se pude descargar totalmente gratis, más de 520.000 personas registradas en 32 países. Desde su creación, un total de 635.000 alimentos han sido regalados. “Conéctese con sus vecinos y tiendas locales para que el excedente de alimentos y otros artículos para el hogar puedan ser compartidos, no desechados”. Su funcionamiento es sencillo:

Ponemos la foto de un alimento en buen estado que no se va a comer, y el que primero lo solicite puede pasar a recogerlo. Los intercambios son gratuitos. “Nuestro gran rival es el cubo de la basura. Usar Olio tiene que ser igual de fácil, pero significativamente más divertido, y eso lo aporta el contacto humano”, explica la emprendedora.

Criada en una familia hippy con escasos recursos económicos, la madre de Celestial-One solía hurgar en contenedores o casas abandonadas a la caza de objetos para arreglar y revender. “Rescatar cosas está en mi ADN”, resume ella. Decidió apostar por una carrera corporativa —MBA en Stanford incluido— que la llevó a desempeñar puestos de responsabilidad en bancos, consultorías o multinacionales como American Express durante casi una década. “Pero nunca tuve la sensación de estar haciendo algo especialmente valioso”, admite.

Desde que fundó la app junto a su amiga Tessa Cook en Londres en 2015, se han registrado más de 520.000 en 32 países, España incluida. A sus nueve empleados (una cifra que se doblará en un año), la compañía suma 20.000 voluntarios que hacen correr la voz por todo el mundo. Cobran una cuota a negocios locales por recoger y redistribuir sus sobras, es el crecimiento, y no la rentabilidad, lo que encabeza hoy su lista de prioridades.

El despilfarro de comida ocupa el tercer lugar en el ranking de mayores emisores de gases de efecto invernadero, según Naciones Unidas. Y se añade la cuestión moral: una de cada nueve personas se acuesta con hambre cada día y una cuarta parte de lo que se tira en EE UU o Europa al año bastaría para alimentarlos”. Según ella, podemos contribuir a la solución. “La gente cree que la cantidad de comida que producen es insignificante, pero la realidad es que muchas personas estarían agradecidas por una rebanada de pan o media lechuga. En Olio, el 40% de la comida es solicitada en menos de una hora.”